Recursos y Materiales Cristianos Adventistas

Llevando vida en Cristo Jesús

Lectura del Libro, "Un Viaje a lo Sobrenatural". Capítulo 10, "El día de la Promesa"

Recuerdas que yo no había prometido dar mi repuesta al sacerdote Satanista sobre mi ingreso en la sociedad secreta hasta el miércoles?

Los Espíritus se habían comprometido en beneficiar de una manera muy especial mi vida. Sin embargo, en sólo dos días, conocí algunas de las grandes promesas de la Palabra de Dios.

Así fue que en ese miércoles, me fui a trabajar pensando en esas promesas y en lo que debería de hacer con ellas, fue un día donde estaba muy serio, me puse a pensar más que a hablar, mientras que miles de pensamientos cruzaron por mi mente.

Después del registro, a las cinco de la tarde, me decidí ir caminando hasta mi casa en lugar de tomar el tranvía, estaba demasiado tenso para disfrutar de cualquier alimento y decidí no cenar.

Yo tenía que hacer una desagradable llamada telefónica para mi amigo Rolando, para informarle que por razones por las que no podía hablar en ese momento, no podía ir a la sesión de alabanzas a los dioses en aquel miércoles de noche, y que por favor, le dijese al sacerdote de que iba a contactarme con él tan pronto como sea posible.

Mientras caminaba sin prisa por la calle Bleury, en sentido norte, pasaba por varias tiendas, sin darles la menor atención.

Pero por alguna razón no puedo explicar, eché un vistazo rápido a través de una ventana y caminé como unos diez metros, cuando tuve un la impresión de que había visto una Biblia, volví y miré de nuevo, y ahí estaba, delante de todos los objetos usados a la venta, una nueva Biblia.

El nombre de la tienda era algo así como "Empeños y gangas de Samuel." Detrás de la Biblia, había un letrero pintado a mano que decía: "Biblia en promoción especial, hoy. Entre para una verdadera ganga."

Entré y caminé lentamente a través de la tienda llena de gente. Los objetos estaban amontonados en los mostradores de ofertas y era difícil encontrar espacio para caminar entre ellos.

Armarios con trajes para hombres ocuparon una gran parte de la sala, guitarras y todo tipo de instrumentos musicales colgaban del techo. Carteles y más carteles escritos con ofertas y más ofertas.

Un anciano de baja estatura se me acercó y dijo:
- ¿Puedo ayudarle?
- Estoy interesado en la Biblia que está a la venta en la ventana. ¿Cuánto dinero pides por ella?
- Sí, la Biblia, voy a cogerla para usted.
- Señor, no vaya a buscarlo. Sólo quiero saber el precio porque no tengo mucho dinero.
Pero aquel anciano fue de todos modos.
- Usted tiene lo suficiente para comprar esta Biblia, estoy seguro. Hace una hora que la coloqué en el escaparate, Lo puse en oferta especial.

Él no paraba de hablar, y se esforzaba por ser cortés, debido a su edad. - Si quieres una Biblia a un buen precio, no irá a una tienda de Biblias. Busque siempre un lugar como este.

En este punto, el ya había ido y venido, pasando por todas las baratijas sin derrumbar ninguna, debió de ser un acróbata en su juventud –pensé-.

Poniéndolo en mis manos, dijo: - Es hermosa, ¿no?
- ¿Cuánto es el costo? -Insistí-.

- Usted no tendrá que pagar el alto precio como en las tiendas de Biblias. El precio de una Biblia probablemente sería de unos quince dólares, o más.

Permítanme mostrar por qué. Abrió el Nuevo Testamento, y continuó:
- No entiendo mucho de Biblias, pero sé que algunas que tienen letras rojas como ésta, son las mejores.

Una vez más, traté de preguntar cuánto quería por el libro, pero fui vencido. - Yo ya había decidido poner un buen precio en esta Biblia, pero cuando más hablo con usted, es el precio queda más bajo.

- Muy bien, continúe hablando hasta que llegue a un dólar y cincuenta centavos, y yo sacaré esa cantidad de mi bolsillo para pagar.
- Está vendida. Dame un dólar cincuenta.

En realidad, esa no era mi intención, y comencé a explicar que no quería aprovecharme de él y que estaría feliz de pagar el precio justo que pensaba.

- No, no quiero ni un centavo más. Cuando pongo un precio, este es el precio.

Cuando le estuve pagando, dijo:
- Por supuesto que no querrá que lo empaquete para usted. Este valor no pagaría ni el papel de la envoltura. ¿Le importaría tomarlo es así?

- Por supuesto que no -le dije- mientras salía de la tienda. Al salir, cerrando la puerta detrás de mí, me detuve y entré nuevamente.

Un pensamiento me vino a la mente.
- ¿Algún problema? -Preguntó el vendedor.-
- Señor, este fue uno de los negocios más inusuales que he hecho. Dígame, ¿por qué me vendió esta Biblia de esa manera? ¿Parecía que usted quería deshacerse de él?

Al mirarme directamente a los ojos, contestó:
- Hijo, esto es sin duda, una Biblia robada. Ella vino aquí con otros objetos que dos hombres jóvenes me vendieron.

Biblia mostrándose en vitrinaHasta ese momento, yo estaba teniendo un buen mes de ventas, pero una hora antes de llegar usted aquí, ocurrió que justo después de haber comprado esta Biblia los negocios empeoraron.

Inmediatamente, lo puse a la venta en la ventana. Toma, hijo, vete a casa, ten una buena lectura y que Dios te bendiga.

En ese momento recordé el pasaje de Hebreos 4:15 y 16, y diciendo gracias salí de la tienda. Qué alegría sentí en el corazón mientras caminaba por la calle con mi nueva Biblia bajo el brazo.

No me había sentido así desde que era más joven. Era como si una nube de tristeza me hubiera estado envolviendo y ahora era llevada por el viento.

De hecho, me sentí tan bien que el apetito volvió. Al pasar por un puesto de comida rápida, decidí a comprar algún bocadillo para comer en casa, en el poco tiempo que me queda antes de ir a la casa de Cyril, quería aprovechar también el tiempo para leer la Biblia.

Lo que sucedió fue algo que aumentó aún más mi interés en el libro de Hebreos. Cuando entré en mi apartamento, me di cuenta que era más tarde de lo imaginado.

Rápidamente, puse la Biblia en mi mecedora y me volví para subir las persianas de una ventana, haciendo eso empujé la silla con mi codo haciendo que la Biblia cayese.

¡Oh no, mi nueva Biblia en suelo! –Exclamé- Esta se abrió en el séptimo capítulo de Hebreos, volteado hacia arriba. "Pero como Jesús permanece para siempre, su sacerdocio es imperecedero.

Por eso también puede salvar por completo* a los que por medio de él se acercan a Dios, ya que vive siempre para interceder por ellos" (Hebreos 7:24,25) NVI.

Mis ojos siguieron leyendo un poco más: "Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, aquel que se sentó a la derecha del trono de la Majestad en el cielo, el que sirve en el santuario, es decir, en el verdadero tabernáculo levantado por el Señor y no por ningún ser humano. (Hebreos 8:1,2) NVI.

A través de estos textos, yo oí a Jesús declararse un Redentor vivo, amoroso y poderoso, capaz de salvar perpetuamente a los que buscan a Dios por medio de él. Y eso incluía su poder de controlar a los demonios.

Mientras me dirigía a la casa de la familia Grossé leí la Epístola a los Hebreos toda. Y, de vuelta a casa, volví a leer. Cuando llegué a casa, la leí por tercera vez.

El libro de Hebreos me fascinó, me mostró que la intercesión de Cristo por el hombre en el santuario del cielo, es tan esencial para la salvación como lo fue su muerte en la cruz. Esto causó una profunda impresión en mi mente.

Vi a Jesús como alguien que ama a los no amados. Como alguien que es capaz de arreglar todo.

Me di cuenta de que el Señor de la gloria ha permitido a los hombres que lo prediquen en una cruz, "para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo." (Hebreos 2:14) RV.

Ahora, entendí que mi única esperanza era poner mi confianza en los méritos de la sangre de Aquel que es poderoso para guardar a todos los que le buscan.

De los cuatro temas estudiados en ese miércoles de noche en la casa de Cyril, uno destaca por encima de los demás. Su título: "El destino de los impíos."

A estas alturas, la Biblia me ha revelado al Dador de la vida como un Dios de amor, que amó “al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna" (Juan 3:16) NVI.

Ese hecho fue reforzado por dos pasajes adicionales en una manera que nunca olvidaría.

Primero: “Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él” (Juan 3:17) NVI.

La segunda, “pues él quiere que todos sean salvos y lleguen a conocer la verdad” (1 Timoteo 2:4). De esta manera descubrí que es el amor que mueve a Dios en todas sus relaciones para con la humanidad.

Me preguntaba, ¿Qué haría Dios con aquellos que rechazan su oferta, se convertiría en lo opuesto, es decir, que encontraría placer en la torturarlos para siempre, como la mayoría de los cristianos parecen creer?

Estaba curioso que es lo que la Biblia tenía que decir al respecto. Nuestro estudio se centró principalmente en el origen del mal, de su autor, y lo que Dios hará con él después de que el pecado llegue a su fin.

En el libro de Isaías está escrito: “¡Cómo has caído del cielo, lucero de la mañana! Tú, que sometías a las naciones, has caído por tierra." (Isaías 14:12) NVI.

Ezequiel describe el elevado intelecto de Lucifer y la exaltada posición que tenía en el gobierno de Dios: "así dice el Señor omnipotente: Eras un modelo de perfección, lleno de sabiduría y de hermosura perfecta.

Estabas en Edén, en el jardín de Dios, adornado con toda clase de piedras preciosas… Fuiste elegido querubín protector, porque yo así lo dispuse… tu conducta fue irreprochable, hasta que la maldad halló cabida en ti" (Ezequiel 28:12-15) NVI.

Lucifer dejó de admirar la belleza del carácter de Dios para admirarse así mismo. "A causa de tu hermosura te llenaste de orgullo. A causa de tu esplendor, corrompiste tu sabiduría" (Ezequiel 28:17) NVI.

Él multiplico muchas veces sus intereses propios hasta el momento en que eligió un curso de acción que, a juicio de él, lo puso a la par con Dios y superior a Cristo.

Isaías añade: "Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo" (Isaías 14:13,14) RV.

Interesante alusión bíblica a la rebelión de Satanás. Lo que más me llamó la atención fue lo que Dios irá a hacer con ese querubín y sus ángeles caídos después que de haber demostrado su verdadero carácter ante el universo.

Ezequiel dice: "Entonces hice brotar en medio de ti un fuego que te devorara. Todos pueden verte ahora en el suelo, convertido en cenizas.

Todas las naciones que te conocen se espantan al verte… ¡para siempre ha dejado de existir!" (Ezequiel 28:18,19) DHH.

El Dador de la Vida terminará con el autor del pecado y de la muerte. El diablo nunca más existirá.

Después de leer este pasaje de las Escrituras por primera vez pensé en mí mismo y después dije a la pareja:

¿Cómo pueden algunos teólogos cristianos predican que Satanás tendrá vida eterna en un lago de fuego eterno, cuando la Biblia enseña claramente lo contrario?

La Sra. Grossé dijo que yo no debería estar tan sorprendido. Una tercera parte de los ángeles, seres de gran inteligencia, quedaron tan confundidos en el cielo que se pusieron de parte de Lucifer, con el riesgo o su ruina eterna (véase Apocalipsis 12:4,9).

Entonces vimos lo que la Biblia tiene que decir sobre el destino eterno de los impíos. Salmos 37:20 dice que "Porque los impíos perecerán, y los enemigos del SEÑOR como los más gordos de los carneros serán consumidos; se disiparán como humo" RV2000.

Este pasaje indica, claramente, el grado de destrucción de aquellos que han rechazado la misericordia de Dios y persistido en su autodestrucción.

En mi mente regresé a mi infancia, era una costumbre de las personas que vivían en el campo, en aquel tiempo, fabricar jabón casero.

Mi padre solía hacer en los meses fríos del invierno, cuando era más cómodo trabajar con el fuego, era necesario fundir grandes cantidades de grasa animal y dejarlo hervir durante varias horas en el fogón de leña en el cobertizo.

Mi hermano Edgar y yo nos divertíamos tirando trozos de grasa animal sobre el fogón ruidoso. Nos gusta observar el tiempo que tomaba para que esa sustancia se quemase y desapareciese.

Así también, la Biblia dice que, al igual que el cebo en el fuego, Dios erradicará de la faz de nuestro planeta a todos los impíos y los restos de pecado.

Finalmente, terminamos nuestro estudio con la lectura y la reflexión sobre un pasaje que describe la recompensa de los impíos:

"Miren, ya viene el día, ardiente como un horno. Todos los soberbios y todos los malvados serán como paja, y aquel día les prenderá fuego hasta dejarlos sin raíz ni rama dice el Señor Todopoderoso…

El día que yo actúe ustedes pisotearán a los malvados, y bajo sus pies quedarán hechos polvo dice el Señor Todopoderoso." (Malaquías 4:1 -3) NVI.

Cyril dijo que el gran Rey del Universo, a pesar de que es un Dios de amor, es un Dios de justicia, al mismo tiempo.

No debemos olvidar que es el elemento amor que controla aun su ser, los que rechazan su amor y su sacrificio infinito a través de la muerte de su Hijo en el Calvario, traerán la condenación sobre sí mismos.

Cargarán sobre sí la culpa de rechazar el Espíritu de la gracia. - Llegará el día -continuó Cyril- cuando Dios ejecutará la pena de muerte que la gente trajo sobre sí misma.

Será una muerte eterna, "Porque la paga del pecado es muerte" (Romanos 6:23).

Fue entonces cuando me di cuenta que la doctrina del tormento eterno, predicado en muchos púlpitos cristianos, ha contribuido para que Dios sea expulsado de la mente y de la vida de cientos de miles de personas.

En los años de mi juventud, yo también había sido víctima de este sofisma. Comprendí que para obtener un buen entendimiento sobre el estudio acerca del destino de los impíos a la luz de la Palabra de Dios, tenemos que empezar con el hecho de que la ley de amor es el fundamento mismo de su gobierno.

De esa premisa, se originan todas las acciones de Dios para con las personas que Él creó. Por lo tanto, es imposible creer en la doctrina del tormento eterno.

Este estudio contribuyó específicamente a quitar de mi corazón todo lo que se había convertido en amargura hacia Dios.

Más tarde, Cyril explicó que miles de años de sufrimiento de la humanidad son el resultado directo de las acciones de Lucifer en el cielo, donde comenzó su gran rebelión.

Por la exaltada posición que ocupaba en el gobierno de Dios, las reclamaciones y alegaciones que postulaba adquirieron gran fuerza y apoyo, escondió en misterio sus objetivos reales, los habitantes del cielo no imaginaron
los resultados finales.

La presencia del pecado se introdujo en todos los ramos del gobierno divino. Lucifer codició la honra y el poder que le pertenecía sólo a Dios, los ángeles del cielo y de los habitantes del universo no podía comprender la naturaleza del pecado y de las consecuencias finales.

Por el bien de todos, Dios optó por dejar pasar el tiempo suficiente para que Lucifer y sus asociados manifestasen a través de sus malas acciones la extrema gravedad del mal y la malignidad del pecado.

Los habitantes del universo han observado con horror, las aflicciones de la humanidad, los acontecimientos observados por ellos se grabaron en sus mentes de una forma inalterable.

Encantado con la descripción de Cyril sobre el conflicto espiritual, yo podría escucharlo durante muchas horas, pero él no quería que me dé una "indigestión espiritual". Después de un último detalle, dirigimos nuestra atención en otra cosa.

- Cuando todos los rastros del mal fueren borrados de la faz de este pequeño planeta -dijo Cyril- Cristo lo recrearía con más belleza a su belleza original, entonces, la vasta creación de Dios vibrará en un solo pulso de armonía y la felicidad ¡Que eternidad maravillosa será el estar allí!

La forma en que Cyril y Cynthia descorrieron el velo ante mí a la realidad del grande conflicto espiritual librada entre las fuerzas del bien y del mal, me impresionó el hecho de el Espíritu Santo de Dios estaba trabajando de manera poderosa y maravillosa a través de los años para traerme a ese lugar donde estaba esa noche.

Recuerdo haber dado un vistazo a mi reloj y ya era las 9:20 de la noche. Si no fuera por la intervención del Espíritu de Dios en mi favor, yo estaría en ese momento hablando con los adoradores de demonios.

Ahora, sin embargo, estaba disfrutando del bendito privilegio de poseer una Biblia, y que había tomado la firme decisión de romper con la adoración a los demonios con la ayuda de Dios.

En ese mismo momento el solo hecho de pensar en todo eso, me dio un escalofrío por mi espina dorsal hasta mis brazos.

Al concluir el estudio sobre el destino de los impíos, mencioné a la pareja Grossé que, hace tiempo cuando memorizaba el catecismo católico, había encontrado muchas expresiones de la Santa Biblia, que se utiliza en algunos libros para apoyar el supuesto el castigo eterno de los impíos.

Yo recordaba de palabras como "fuego eterno", "castigo eterno" y "el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos".

Mis anfitriones admitieron que la Biblia de hecho tenía frases similares y que, para examinar su significado correcto, se requeriría un estudio específico sobre el tema, que sin duda sería largo pero gratificante.

Sucedió que hicimos ese interesante estudio tres días más tarde, como lo relataré más adelante, ese estudio fue conducido por el Pastor L.W. Taylor.

Cuando fui a la cama esa noche después de los estudios bíblicos, me di cuenta de que los espíritus había visitado mi apartamento.

Y el viernes, cuando volví a casa, estaba seguro de que los espíritus estaban tratando de decirme algo.

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