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Llevando vida en Cristo Jesús

Lectura del Libro, "Un Viaje a lo Sobrenatural". Capítulo 5, "Espíritus en Acción"

Alrededor de dos o tres semanas después de la visita a la sala de adoración, tuve una vez más la oportunidad de discutir acerca de Satanás y sus ángeles con el sumo sacerdote.

Cuando le mencioné que yo pensaba encontrar gente de aspecto rudo, él dio una carcajada.

- Los adoradores de los espíritus, así como los miembros de cualquier sociedad, varían ampliamente, a menudo reflejan la cultura local.

Al viajar, puedes notar que, donde hay una mayor tasa de analfabetismo, la superstición prevalece, estos individuos utilizan las formas más degradantes de la adoración.

En tales casos, los espíritus se deleitan en inducir a las personas a actuar de esta manera, porque saben que entristece a su gran rival, Cristo, quien dijo que atraería a todos hacia sí mismo, mas incontables veces a través de los siglos, los espíritus han demostrado que Él estaba equivocado.

Millones y millones de personas ya han bajado a la tumba sin haber oído jamás hablar de su nombre, y menos aún, creyeron en Él.

Mientras hablaba, el sacerdote Satanista se levantó de su silla y comenzó a caminar por la habitación. Con las manos detrás de él, cruzados, miraba al suelo y de vez en cuando miraba para mí.

- En cuanto a nosotros, aquí en Montreal, somos, por así decirlo, los más brillantes en este espectro.

La naturaleza nos ha dotado de facultades mentales muy superiores a la mayoría que viven en esta zona.

Es por eso, que el maestro se ha hasta desviado de su rutina, para mostrarnos la realidad de las cosas en el mundo de los espíritus.

Él tiene un trabajo especial para cada uno de nosotros… y deja de mirarme como si no creyeses lo que te digo.

Sin duda, mi cara debe haber mostrado mi sorpresa por lo que había dicho hasta allí.

- Por favor, perdóname si lo he ofendido de alguna manera -dije yo- creo en lo que me dijo, pero todavía tengo mucho que aprender acerca de la voluntad del maestro.

Todo lo que fui testigo aquí en su casa de culto, es muy nuevo y diferente de aquello en que fui criado.

- No quise tratarlo mal, crea. -respondió él- Y usted no me ofendió. Es que a veces hago las cosas probablemente de una forma muy seria. Más yo no me jactaba cuando hablé de nuestra gente aquí en Montreal.

Fue el maestro que me explicó todo aquello personalmente. En este punto, volteó su silla, se sentó, encendió un cigarro y empezó a fumar. Luego continuó:

- En cuanto a usted y su amigo Rolando, me fue mostrado hace un año, que yo los encontraría en nuestra casa de culto, pero me había olvidado.

Como ya les conté, yo estaba en un hotel en Chicago, cuando un consejero jefe vino a mí, me dio información acerca de usted, y me dijo que llamara con urgencia para la persona con la que había dejado a cargo durante mi ausencia.

El estaba a punto de arruinar todo el trabajo que los espíritus habían hecho, para que ustedes se pongan en contacto con nosotros.

Llamé al hombre de inmediato, y antes que tuviese la oportunidad de decir algo, me dijo que George había pedido permiso para traerlo a usted y a su amigo a una sesión de alabanza, y cómo él le había negado ese privilegio.

Por supuesto, yo le transmití los deseos del consejero-jefe. Luego hice una llamada a George para decir que sería un placer tener a ustedes con nosotros.

Como puedes ver, el maestro tiene gran aprecio por cada uno de nosotros. Así que deje de subestimarlo.

Al regresar a casa, pasé una noche más, casi sin dormir. La conversación con el sacerdote no dejaba de pasar por mi mente.

Una noche, mi amigo Rolando tuvo que trabajar algunas horas extras, y no tenía tiempo para llamarme antes que yo saliese hacia la reunión.

En el tranvía, cuando él iba a casa, tuvo la idea de que si fuera directamente a la reunión, no llegaría demasiado tarde.

Decidió hacer una conexión en la esquina de la calle St. Catherine con el Boulevard St. Laurent, y de ahí hacer una llamada telefónica para mí en la casa de culto.

Pero se había olvidado el número de teléfono en casa. “Si tan sólo pudiera recordar la dirección, le pediría ayuda al operador.”

Sacó del bolso un cuaderno y un bolígrafo, pero por más que lo intentaba, no podía visualizar el número del edificio que él había visto tantas veces.

Mano misteriosa escribiendo en un papelCuál no fue su sorpresa al murmurar para sí mismo, diciendo: "Me gustaría que los espíritus me ayudaran" entonces una fuerza invisible movió la pluma en su mano, escribiendo no solo el número del edificio, sino también el nombre de la calle en una hermosa caligrafía.

Él estaba encantado con esta hazaña, hasta que el operador informó que el número no estaba en la lista telefónica.

Mientras tanto, George y yo nos preguntábamos qué habría pasado con nuestro amigo. Entonces George tuvo una idea:

- Vamos a pedir que Gerardo, el vidente, encuentre a Rolando. Después de unas palabras de encantamiento, Gerardo cerrando los ojos y colocando los dedos en su frente, dijo:

- Veo a Rolando, que acaba de entrar en la tienda de cigarros United, en la esquina de St. Catherine con el Boulevard St. Laurent.

Ahora él está hablando con el operador, él quiere nuestro número, pero se le dijo que no estaba en la lista. Con la ayuda de mi espíritu familiar, voy a transmitir a él un pensamiento.

¡Ah! él ya lo ha recibido. George, el está telefoneando, manténgase cerca para responder, porque él va a pedir para hablar con usted.

George fue con el aparato al otro lado de la sala. Luego que sonó, alguien respondió, y dijo que la llamada era para George.

Cuando Rolando llegó, él estaba encantado con su experiencia con los espíritus. Él nos mostró ese pedazo de papel con la escritura bella y dijo:

- Lo pondré en un marco. Nunca he visto una caligrafía más hermosa. Luego, volviéndose hacia el sacerdote le preguntó: - ¿Por qué el espíritu no me dio el número de teléfono junto con la dirección?

- Usted no pidió -respondió el hombre– hágase de acuerdo a su fe. La experiencia de esta noche es un juego de niños comparado con lo que los dioses tienen en mente para ustedes dos.

Pero hay que tener fe en los espíritus y esperar grandes cosas de ellos. Es necesario dar testimonio algunas veces, del poder y la inteligencia de los espíritus en acción, y así, creo que podrán ejercer una cantidad suficiente de fe hacia ellos, para que los puedan ayudar de una manera más grandiosa.

Tal vez dos o tres semanas más tarde, cuando Rolando y yo fuimos a esa hermosa casa, el sacerdote Satanista nos saludó y nos dijo:

- Esta noche serán testigo de una de las sesiones más interesantes. Un viejo conocido mío está de visita en la ciudad.

Él es un destacado profesor de Historia, historiador en el sentido más amplio, y se ha asociado con algunas de las universidades francesas más importantes.

Su conocimiento de detalles fascinantes de historia le ha hecho destacar en su área. O, mejor dicho, los espíritus lo han engrandecido.

Ellos le han dado muchos acontecimientos desconocidos de la historia, esta noche, a través de un médium, se dará a conocer muchos detalles de las campañas militares de Napoleón Bonaparte.

En este momento, el profesor está haciendo sus devociones en la sala de adoración. Mientras tanto, permítanme decir lo que sucederá.

Acomodándonos, escuchamos con atención la explicación del sacerdote acerca de lo que sería una sesión muy interesante.

- Un médium en trance permite que un espíritu entre en su cuerpo, teniendo el control total de sus facultades físicas y mentales, se convierte así en un medio para que el espíritu se comunique con los seres humanos.

En el pasado, cerca de seis a doce espíritus entraban en el cuerpo del médium en trance, en diferentes momentos.

Un espíritu puede conocer los detalles de algunos puntos de la historia, pero pueden carecer de información en otros aspectos, otro, que estuviera presente e involucrado con los acontecimientos en un momento específico, entonces puede tomar el lugar de la primera.

Los espíritus son tan precisos que pueden reproducir no sólo las palabras sino el tono y cualidades de la voz de la persona que está citando.

Momentos después, el sacerdote Satanista salió para ver si su amigo ya había terminado sus devociones.

No mucho tiempo después, volvió a anunciar que todos los interesados en presenciar la sesión deben ir a la sala de adoración.

El sacerdote presentó al historiador visitante a la asamblea y pidió seis voluntarios para que pasen al frente. Los espíritus eligieron a uno de ellos para servir como su canal de comunicación para esa noche.

Los seis individuos se colocaron de pie delante sacerdote, que invocó a los dioses para que se manifiesten sus grandes poderes para nosotros, haciendo con que los espíritus que había dirigido y prestado asistencia a Napoleón Bonaparte durante sus campañas militares, revelasen los detalles requeridos por el historiador visitante.

Mientras que el sacerdote hacia un pequeño ritual, un espíritu entró en el cuerpo de uno de los hombres y comenzaron a hablar.

La voz tenía un acento francés parisiense y un tono que llamaba la atención. El espíritu nos dijo que él era un consejero-jefe especializado en asuntos militares, con jurisdicción sobre legiones de espíritus.

Considerando que la cuestión era demasiado compleja, necesitaría de dos hombres más aparte de los cinco, para que sirvan como canales a los espíritus.

Los dos hombres temblaron un poco, sus ojos se cerraron y los espíritus sugirieron que les llamásemos como Alfonso y Remi.

Los ojos del hombre poseído por el consejero-jefe permanecieron abiertos sin moverse y sus párpados no se cerraron durante unos 45 minutos.

El sacerdote se volvió hacia el historiador y dijo: "Los dioses están honrando sus peticiones”. El visitante se levantó con sujetapapeles y una pluma en la mano.

En primer lugar, elogió a los espíritus, reconociendo que en el pasado ellos le habían dado informaciones que ayudaron a convertirse en uno de los más grandes en su campo de conocimiento.

Por algunos minutos, hablaba con los espíritus, dirigiéndose a ellos como Sr. Remi y el Sr. Alfonso y Sr. Consejero.

Entonces el hizo pregunta tras pregunta, y las respuestas llegaron sin vacilación. En un momento dado, la entrevista se refirió a una conversación que tuvo lugar entre Napoleón y uno de sus comandantes.

El consejero-jefe dijo que sería preferible que Remi y Alfonso reprodujeran el diálogo que se produjo entre los dos hombres, con el fin de ser más precisos.

Las voces cambiaron por completo, como si dos personas diferentes estuvieran hablando. Volviéndome hacia George, dije: - ¡Esto es fantástico!

Con una sonrisa, George respondió: - Si usted piensa que es impresionante, espere hasta que pueda escuchar a los espíritus reproducir las voces de personas que usted conoció y sabe que están muertas hace tiempo. ¡Eso, si hace abrir la boca a cualquiera!

El historiador, habiendo recibido respuestas a todas sus preguntas sobre las proezas militares de Napoleón Bonaparte, dijo al consejero-jefe que necesitaba de información adicional acerca de un discurso pronunciado por el alcalde Camillien Houde, sobre las gradas que conducen al Palacio Municipal de Montreal, justo antes de que Canadá entre en la Segunda Guerra Mundial.

El Consejero-jefe dijo que él y sus ayudantes no podían ayudarlo, porque todas sus actividades se habían realizado en Europa.

Pero tan pronto como saliesen, otro Consejero-jefe tomaría su lugar y proporcionaría toda la información que solicitase.

Los cuerpos de los dos últimos hombres elegidos como médiums temblaron, sus ojos se abrieron, y con sus propias voces, preguntaron por cuánto tiempo había formado parte de las comunicaciones de los espíritus.

El hombre que había sido ocupado por el Consejero-jefe, su cuerpo tembló un poco, sus ojos se cerraron y abrieron de nuevo, y otro espíritu dijo:

- Es un placer asistirle a la revelación del desconocido. Yo estaba presente cuando el alcalde Houde Camillien hizo su discurso contra el servicio militar obligatorio para los franco-canadienses para las fuerzas armadas. ¿Qué te gustaría saber?

El historiador reiteró su agradecimiento al consejero-jefe por el continuo liderazgo de los espíritus en su vida.

- Debido al hecho de que no había ninguno de los presentes que pudiese taquigrafiar el discurso, circulan hoy varias versiones.

¿El noble consejero, tiene algún modo para aclarar el asunto a nosotros? - Tengo el placer de dar una reproducción, palabra por palabra del discurso del Sr. Houde.

Lo que siguió a continuación, me dejó maravillado más allá de mi capacidad al explicar. Yo no podía creer. Allí estaba, una voz que oyera por la radio probablemente cientos de veces a lo largo de los años.

Camillien Houde era un político vehemente y controvertido. Nunca dudó en dar su opinión sobre alguien o algo.

En la década final de 1930, fue Camillien tema candente para los medios de comunicación de lengua francesa, sus actividades como alcalde de Montreal, constantemente se convertía en noticia.

Las estaciones de radio grababan sus discursos y comentarios, y lo difundían en varias ocasiones, por lo que era fácil de reconocer su voz.

Y ahora estaba escuchando aquella voz familiar, pero esta vez reproducido por un agente con espíritu demoníaco. Lo escuchamos como veinte minutos.

Hace algún tiempo conté esta experiencia a alguien, y esta persona me dijo que podría haber sido el espíritu o el alma del fallecido Camillien, que estuviese haciendo el discurso.

En ese momento, sin embargo, Camillien estaba vivo y con salud. Él murió el 12 de septiembre de 1958. Como dijo el espíritu demoníaco, era una reproducción de la voz y las palabras del Sr. Houde.

Esa noche, mientras nos llevaban a casa, George menciona su creencia de que cuando una persona muere, ella muere.

Y cuando la gente dice mantener comunicación con los espíritus de los muertos, en realidad son espíritus demoníacos que están personificando a sus seres queridos fallecidos.

En ese momento, encontré esa información interesante, pero no volví a darle mucha consideración. George se negó a ampliar el tema, y sugirió que pidiésemos al sacerdote para que nos dé más explicaciones cuando hubiese una oportunidad.

Sucedió que al siguiente domingo por la noche, discutimos este tema con el sacerdote, el dio a Rolando y a mí, un interesante relato de cómo los espíritus personifican a los muertos, dijo que veía en eso, una ilustración de la astucia de ellos con el fin de engañar a los seres humanos.

Tuve la impresión, de que aquel hombre sentía gran placer y la satisfacción de informar ejemplos específicos de cómo los espíritus había engañado a grandes líderes.

El sacerdote también se refirió a tres o cuatro relatos bíblicos, pero como yo no tenía conocimiento de la Biblia en ese momento, no quedé muy impresionado, excepto cuando él mencionó como, una obra maestra, a la experiencia de Saúl, rey de Israel, con la Hechicera de Endor (ver 1 Samuel 28).

Él contó que los espíritus, habían llevado a Saúl a vivir su vida escuchando a sus sentimientos, en lugar de la palabra de Dios.

Y como ellos lo separaron completamente de su Creador, haciéndole cometer una gran abominación ante los ojos del Dios de los hebreos, logrando de esta manera su destrucción.

- En ese momento de la historia, nuestro maestro no podría haber adquirido mayor gloria para sí mismo, hacer con que el más grande dignatario de la nación de Israel se arrodillarse ante un espíritu demoníaco a la vista de todos los habitantes de las galaxias.

Aquel hombre dijo, que los espíritus demoníacos han trabajado a través de las edades para convencer a la gente a aceptar el concepto: de que los seres humanos, tienen un alma inherentemente inmortal.

Explicó cómo los espíritus se deleitan en hacerse pasar por seres queridos muertos o por gente famosa que ya murieron, todo en un intento de convencer a la humanidad que la personalidad humana no perece con el cuerpo.

Al explicar, por qué los seres humanos aceptan tan fácilmente el concepto: que siguen viviendo después de la muerte, dijo: que un tremendo cambio ocurrió en intelecto del hombre después que Adán y Eva creyeron en el engaño de Satanás (ver Génesis 3).

- Desconfianza e incredulidad para con el Creador formó parte de la naturaleza humana -dijo.– Por otro lado, se convirtió en parte de su fibra mental responder a la voz de nuestro maestro y a sus espíritus asociados.

Rolando y yo estábamos sorprendidos cuando el sacerdote declaró que la creencia en la vida después de la muerte es una forma de idolatría a través de la necromancia.

De hecho, casi me caí de la silla cuando dijo que los espíritus demoniacos están constantemente profanando las iglesias cristianas, ya que atraen a millones de cristianos a una forma de culto a los espíritus, y eso conduce a la idolatría, sin que se den cuenta de eso.

- Contrariamente a la opinión popular, -continuó- la necromancia no sólo es invocar a los espíritus de los muertos para que se comuniquen con la gente.

Debido al hecho, de que los seres humanos son completamente mortales y que no poseen un alma inmortal, la necromancia tiene la idea inherente, de que los muertos realmente entran en una esfera de existencia mayor de la que tenían cuando estaban vivos.

De acuerdo con el gran maestro –explicó el sacerdote espiritista– la gente no necesita buscar ayuda de los supuestos espíritus de los muertos para que se enreden en la necromancia.

La misma creencia en la vida después de la muerte -argumentó él- es necromancia, porque da a los espíritus demoníacos la oportunidad de personificar a los muertos.

Cuando la gente cree en sus mentiras, el maestro recibe el respeto y la reverencia debida a su grande y glorioso nombre.

Por otra parte, los espíritus se divierten y disfrutan de haber llevado a la gente hacia la idolatría.

Mientras el sacerdote satanista siguió exaltando a Satanás y a su sabiduría, fui invadido por una gran tristeza, mi corazón me dolió al recordar de la devoción de mis padres y abuelos a la memoria de sus familiares difuntos.

Se habían sacrificado y negado muchas cosas, con el fin de reunir el dinero necesario para enviar a celebrar misas, con la intención de acortar el período de tiempo que estas almas tendrían que pasar en el purgatorio antes de entrar en el gozo celestial.

Cuando me di cuenta que todo ese sacrificio fue en vano, el choque fue casi tan grande como la que sentí cuando mi madre murió. El domingo siguiente, el sacerdote hizo una prelación bajo el título "La Idolatría Cristiana".

Trataba de manera más detallada la situación del hombre ante la muerte, y explicó cómo los espíritus de los demonios fueron capaces de establecer y mantener la creencia en el purgatorio, con el objetivo de desviar la mente a millones de personas de Cristo.

El sacerdote alababa la ventaja que los espíritus tenían sobre el Creador cuando se trataba de hacer que las personas crean en algo.

- El Creador -dijo- no puede mentir, ni inducir a los sentimientos de las personas para que crean en su palabra. En lugar de eso, Él quiere que acepten su palabra, simplemente por la confianza de que siempre dice la verdad.

Por el contrario, espíritus pueden mentir y sacar ventaja del hecho de que, los seres humanos siempre están escuchando a sus sentimientos cuando se trata de decidir el rumbo de sus vidas.

Los espíritus aprovechan esa debilidad al máximo, para que las personas tengan fuertes sentimientos sobre las cosas que los espíritus quieren que crean, llenan la mente humana con pensamientos erróneos, la gente acepta estas ideas naturalmente, y siempre lo harán.

El grupo de adoradores de espíritus estaba sorprendido por la capacidad de Satanás para engañar a la gente, y cuando el orador mencionó que Satanás y sus ángeles tienen, de hecho, millones de cristianos comprometidos con la idolatría, sin que lo sepan, el público se puso de pie para aplaudirlo.

Una vez más, el sacerdote se jactó de que el maestro había engañado a todo el mundo con la creencia en la inmortalidad del alma, a pesar del gran conocimiento científico de nuestra era.

En ese momento, algo maravilloso sucedió que después me ayudó a aceptar a Cristo y a unirme, con el tiempo, la Iglesia Adventista del Séptimo Día.

Fue una pregunta formulada por una persona. - ¿Y qué hay respecto a los adventistas? -pregunto alguien- No se puede pensar que están engañados como el resto del mundo. ¿Por qué se resisten al gran engaño?

- Tienes razón -respondió el sacerdote.- Los adventistas todavía no han sido engañados. En primer lugar, permítanme explicar por qué yo los ignoré, hay tan pocos de ellos en comparación con el resto de la población mundial, que ni siquiera cruzó por mi mente mencionarlos.

En segundo lugar, la razón por la que no han caído en el engaño es que no son gente común, permítanme explicarles.

Lo que digo puede sorprender a algunos ustedes, pero es verdad, les guste o no. El hecho de que los Adventistas celebren el sábado bíblico de la creación, hace imposible que los espíritus los engañen.

El Creador da ayuda especial para ellos, así como la comprensión espiritual. Y así, en ese sentido no son gente común.

Esta experiencia singular sirvió para ayudarme a tomar mi decisión por Cristo. Una vez que acepté a Jesús como mi Señor y Salvador, me convertí en un ávido estudiante de la Biblia.

Como ex-espiritista, sentí la necesidad de conocer bien la Palabra Dios, con el fin de ayudar a otros en la cuestión del espiritismo.

También sirvió para grabar en mí, una profunda impresión de que la Biblia declara que la necromancia -la creencia de que los seres humanos tienen una existencia consciente después de la muerte y puede comunicarse con los vivoses una abominación ante Dios.

Ahora, yo me di cuenta de que en realidad es una forma de idolatría blasfema, que roba de Dios la gloria debida a su santo nombre.

Esto es exactamente lo que hacemos cuando atribuimos a los muertos facultades que pertenecientes solamente al Creador, la inmortalidad, como dice en 1 Timoteo 6:16, que Dios es "el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible, a quien ningún hombre ha visto ni puede ver."

Mi encuentro con el espiritismo, me hizo muy consciente de que la creencia en la vida después de la muerte, es parte de una lista de las nueve actividades que exponen a las personas al mundo sobrenatural de los espíritus.

Todos ellos se llaman abominaciones en las Escrituras. A través de Moisés, Dios le dijo a su pueblo:

"Nadie entre los tuyos deberá sacrificar a su hijo o hija en el fuego; ni practicar adivinación, brujería o hechicería; ni hacer conjuros, servir de médium espiritista o consultar a los muertos.

Cualquiera que practique estas costumbres se hará abominable al Señor, y por causa de ellas el Señor tu Dios expulsará de tu presencia a esas naciones” (Deuteronomio 18:10-12) NVI.

Dios considera a las prácticas ocultas tan peligrosas, que cualquier persona que se encontraba en Israel envueltas en ellas, debían de ser apedreados hasta la muerte (ver Levítico 20:26,27).

Cuando realmente estudié la Biblia por primera vez en mi vida, fue una sorpresa ver como el Señor es muy claro al decir, que los muertos no tienen conciencia.

En Eclesiastés 9:5 y 6, leí esta revelación contundente: "Porque los vivos saben que han de morir, pero los muertos no saben nada ni esperan nada, pues su memoria cae en el olvido. Sus amores, odios y pasiones llegan a su fin, y nunca más vuelven a tener parte en nada de lo que se hace en esta vida" NVI.

Los pasajes, sin embargo, que más me impresionó en el libro de Job, "El hombre, nacido de mujer, corto de días y hastiado de sinsabores, brota como una flor y es cortado, huye como una sombra y no permanece… Si sus hijos reciben honores, no lo sabrá; si son humillados, no se enterará." (Job 14:1,2, 21) RV.
Espíritus Amistosos

He usado varias veces, el término "espíritus amistosos". Tal vez debo explicar mejor. El sumo sacerdote del grupo espiritista, dejó bien claro que los espíritus de las huestes de Satanás están bien organizados y que él les confía tareas de acuerdo con las capacidades inherentes de cada uno.

El sacerdote dijo que los ángeles caídos se dividen en tres grupos distintos. Definió a los espíritus amistosos como poseedores de un gran intelecto y que tienen capacidad de personificar a los muertos.

De hecho, tienen un inmenso placer de aparecer como los supuestos espíritus de difuntos de seres queridos, su especialidad es trabajar en el mundo religioso, ellos perpetúan los viejos errores que han funcionado tan bien para Satanás a través de los siglos, y siempre están dispuestos a introducir nuevos errores cuando sean necesarios.

"Ya los guerreros" -dijo el- "se concentran en sembrar discordia y desacuerdos entre las familias, parientes, amigos y vecinos.

Estos espíritus de deleitan en crear fricciones entre razas de diferentes segmentos de la sociedad. Y para aquellos, que tienen la mejor prestación de servicios en provocar separación entre personas, llenándolas de odio y violencia, Satanás delega la tarea de provocar guerras abiertas entre las naciones."

"Los opresores" -continuó el sacerdote- "son un grupo único, ya que sólo encontrar placer en producir miseria y destrucción entre los seres humanos, sufrieron una especie de angustia mental cuando el maestro y sus compañeros fueron mal comprendidos y expulsados para este planeta, sin haberse recuperado jamás de esa angustia.

Odian amargamente al Creador y creen que la única manera de vengarse de él es destruir las vidas de los que fueron creados a su imagen."

Lo que me mostraron a mí y a Rolando, en aquella noche, tuvo una gran influencia, unos meses más adelante en mi decisión de alejarme de la adoración a los demonios.

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