Recursos y Materiales Cristianos Adventistas

Llevando vida en Cristo Jesús

Lectura del Libro, "Un Viaje a lo Sobrenatural". Capítulo 6, "Presionado a asumir un compromiso"

Una noche mientras que Rolando y yo estuvimos hablando con el sacerdote Satanista, aquel mencionó que había llegado el momento para que nosotros ejerzamos nuestra fe en el poder de los espíritus porque el maestro había dado instrucciones en este sentido.

- Ustedes pueden solicitar un don, entre muchos, -dijo el- si tan sólo están dispuestos a profesar públicamente su fe en el maestro.

Eso consistía en participar de un ritual donde afirmaríamos delante de la asamblea que reconocemos que Satanás es nuestro gran dios, el gobernante supremo de la Tierra, dispuesto a dar dones a los creyentes, entonces podríamos pedir cualquier don que quisiésemos, por último, sellaríamos nuestra profesión de fe depositando un poco de incienso sobre las brasas del altar de Satanás y arrodillándonos ante él.

Mi amigo ni siquiera dudó. Aunque yo sentí que debería pensar un poco más antes de tomar una decisión, Rolando presentó muchas razones diciendo, que aquella noche era ideal para que tomara ese paso importante en mi vida.

Aunque yo tenga ahora vergüenza de admitirlo, acabé cediendo y sometiéndome a todo esto.

Le pedí el don de adivinar, y pretendía usarlo de la siguiente manera: mientras estuviese dormido durante la noche soñaría con los nombres y números de los caballos ganadores de la próxima carrera, entonces iría a la taquilla y apostaría por ellos.

En esa misma noche, tuve un sueño, vi claramente a los ganadores de tres corridas que se realizarían el ese sábado, ¡con tres días de antelación!

En el día señalado, fui a la taquilla y estaban allí los nombres que había visto en mi sueño, como no tenía mucho dinero, aposté por una pequeña cantidad en dos carreras y gané cerca de 60 dólares.

Carrera de caballos predicha por los demoniosEl tercer caballo pagaba 21 a 1, porque estaba lejos de ser una de las favoritas. Pero teniendo en cuenta que los espíritus me habían informado correctamente hasta allí, me decidí a invertir 20 dólares.

El caballo llegó en primer lugar, y yo era el único que me dirigí a la banca de apuestas para recibir el dinero. Cogí los 420 dólares dije "Gracias" y salí.

Caminando confiadamente, armado con mi nueva suerte, me dirigí a una de las muchas tiendas de ropas masculinas, en la calle St. Catherine y compré un excelente terno hecho a la medida, por un valor de 200 dólares.

Experiencias similares se produjeron en los sucesivos sábados. No pasó mucho tiempo y el dueño de las bancas de apuestas pidió que su gerente me condujese a su oficina, él quería tener una conversación conmigo, después de hablar durante varios minutos, se dio cuenta de que yo no entendía mucho de las carreras de caballos.

- Me sorprende -dijo- de hecho, usted sabe tan poco sobre carreras de caballos y aún así consigue escoger tan bien a los ganadores.

¿Usted se incomoda de decirme quien le da la información? Cuando se dio cuenta de que conmigo no llegaría a ninguna parte, dijo:

- Sale muy caro tenerlo a usted asistiendo a nuestro establecimiento, me gustaría que se retirarse y no vuelva nunca más. Si desea la dirección de otras bancas de apuestas en Montreal, te puedo dar una lista.

Fue muy agradable disfrutar de mi prosperidad repentina, pero no me hizo muy feliz. Rolando, por su parte, dijo estar viviendo la mejor etapa de su vida, ya que los espíritus habían trabajado fantásticamente para él.

Una noche, ocurrió algo que realmente me perturbó. Después que varias personas dieron su testimonio acerca de lo que los espíritus habían hecho por ellos, el sacerdote Satanista sugirió que descendiéramos a la sala de adoración para una sesión de alabanza a los dioses.

- Vamos a hablar el lenguaje del cielo -dijo-. Esto trae mucha felicidad a nuestro maestro y a los consejeros-jefes.

Su declaración me intrigó, pero sentí que tal vez ese no era el mejor momento para preguntar ¿Cómo los adoradores a los demonios podía hablar el lenguaje del Cielo?

Ya sentados en la sala de adoración, cada uno recibió un himnario, (me refiero a un himnario cristiano) de hecho, el sacerdote mencionó que las tres denominaciones cristianas llevaban aquel himnario.

Después de realizar un breve ritual delante del altar, él pidió a la asamblea que abriesen los himnarios en cierto himno y que cantasen junto con él. Los canticos continuaron durante unos veinte minutos.

Sin pronunciar una sola palabra, me quedé sentado, casi en estado de shock. Más tarde, cuando volvimos a encima, el sacerdote se volvió hacia mí y sonriendo comentó:

- Me di cuenta de que no participó en la sesión de alabanza a los dioses. ¿Te importaría decirme por qué?

- Yo no puedo profanar aquellos himnos cristianos de la forma como lo han hecho, el hecho de que no guste alguien, no es una razón para cantar blasfemias contra su nombre.

- Comprendo cómo se siente, pero después de un tiempo se adaptará. Es como una persona que, por primera vez es testigo del sacrificio de un animal vivo, al principio es chocante, pero después de ver un par de veces, uno se acostumbra.

Dicho sea de paso, contamos con usted y Rolando para juntos celebrar nuestra gran fiesta a los dioses, tenemos un retiro en las montañas Lauretanas.

Como ustedes saben, el día 1 de noviembre es un día muy sagrado para nuestro pueblo, le diré más al respecto cuando nos reunamos en la próxima semana.

Cuando volvimos a casa esa noche, pedí que George aclarara algo que había observado durante la sesión de alabanza.

Después de haber cantado por algún tiempo, algunas personas comenzaron a utilizar un idioma distinto del francés, pero la melodía seguía siendo la misma del himno cristiano.

Explicó que los espíritus tomaban el control de sus mentes, llevándolos alabar a Satanás y a sus consejeros jefes en la lengua de los espíritus, capacitando así a los seres humanos para les rindan culto en una forma más elevada de adoración.

Esta ceremonia –explicó- tuvo un doble propósito. En primer lugar, sólo el hecho de que adoradores de demonios canten himnos cristianos, ya ridiculiza el nombre de Cristo.

En segundo lugar, cuando los espíritus de demonios tomaron el control de la mente de algunos que estaban cantando, haciendo que alaben a Satanás y sus consejeros-jefes en lenguaje de los espíritus con la melodía de los himnos cristianos, esto constituye la forma más alta blasfemia contra el Dios del cielo, pero deja a Satanás extremadamente complacido.

Varias referencias a los sacrificios de animales vivos habían llamado mi atención y pregunté a George para que nos hablase acerca de ellos.

Explicó que estos rituales se ofrecían por ellos el 1 de noviembre en algun lugar determinado en las Montañas Lauretanas, pero él prefería que el sacerdote nos explicase estas cosas.

Las circunstancias sin embargo, acabaron impidiendo, que obtuviese esa información. En ese momento, yo desconocía que los ángeles caídos supiesen que Dios estaba trabajando por mí, para traerme en breve al lugar donde tendría la oportunidad de oír hablar de su gran amor por los seres humanos indignos, su plan de redención y de su justicia en el trato con la raza humana.

Los espíritus decidieron entonces presionarme rápidamente, para que asuma un profundo compromiso en la adoración a los demonios.

Ellos querían que pasase el punto sin retoro, como explicaré más delante.

Al entrar en nuestro local de culto, en un miércoles por la noche, nunca imaginé que sería por última vez.

Al saludar a aquellas amables personas que habían hecho todo lo que estuviera a su alcance para que nos sintiéramos parte de su grupo con el objetivo de complacer a los espíritus, me habría sido imposible imaginar que sólo diez días después, esa misma gente se convertiría en enemigos maliciosos, planificando mi destrucción y estar dispuesto a gastar una gran suma de dinero para poner un precio a mi vida.

La sesión de testimonios fue realmente impresionante, cuando terminó, el sacerdote conversó brevemente con Rolando y conmigo, diciéndonos que los espíritus estaban ansiosos por beneficiar nuestras vidas de una manera muy especial.

Dos semanas a partir del 1 de noviembre si nosotros, tan sólo asumiésemos en un ritual de iniciación, un compromiso firme con esa sociedad secreta, los espíritus nos manifestarían, los planes para nuestras vidas.

Cuando le pregunté al sacerdote ¿Por qué teníamos que pasar por aquel ritual de iniciación, antes de que supiéramos de sus planes para nosotros?, él dijo que era una cuestión de ejercer fe en los espíritus.

Sin fe, es imposible complacer al maestro, complacerlo, sin embargo, daría lugar a muchos beneficios para nosotros.

- Señores, vengan conmigo, por favor. Quiero enseñarles como el maestro recompensa a las personas. Le acompañamos a una sala, de donde antes escuché sonidos en aquella noche al pasar ante la puerta cerrada, escuchaba el sonido excepcional de máquinas de escribir.

El tocó la puerta y alguien respondió: "Entren por favor." Al entrar, nos encontramos con un hombre rellenando varios sobres comerciales, con muchas hojas tamaño oficio, mecanografiadas.

- Julián, ¿Tu ya conoce a estos hombres? -dijo el sacerdote.- Pero dudo que ellos sepan cuál es tu ocupación, o como los espíritus han mejorado tu vida después que comenzaste a hacer el bien a los demás.

Es por eso que los he traído aquí, para que pudieran escuchar por sí mismos tu experiencia con los espíritus después de haberte iniciado en nuestra sociedad.

Aquel hombre nos dijo que como joven abogado, creía que estaba destinado a pasar la vida en busca de materiales de referencia, o los casos de juzgamiento llevadas a cabo por un gran bufete de abogados.

Pero la buena suerte le llegó cuando, por la orientación de los espíritus, el conoció el culto a los demonios, su vida cambió de la noche a la mañana.

Después de su iniciación, los espíritus le dijeron que tenía una misión especial para él. Él ayudaría a las personas que habían cometido crímenes contra la sociedad, pero que no estaban recibiendo asistencia jurídica necesaria para evitar la cárcel.

Los espíritus querían que él iniciase su propio negocio inmediatamente. Él ofrecería un servicio exclusivo a los abogados que era el de preparar informes para la defensa de sus casos ante la justicia penal. Los espíritus harían la mayor parte del trabajo.

También informó, que ya habían sido enviadas cartas a algunos abogados de lengua francesa en todo Canadá, diciendo que daría a todos los abogados materiales necesarios para ganar y defender causas que en el pasado, habrían perdido por no haber tenido tiempo necesario para prepararse.

Pronto, las respuestas comenzaron a llegar. Entonces los espíritus le dijeron, que todo lo que tenía que hacer era trabajar en la casa de culto en cualquier miércoles que necesitaba la ayuda de ellos.

El esfuerzo de él consistía en ir alimentando las tres máquinas de escribir con todo el papel necesario, hasta que los espíritus terminasen la preparación de cada resumen en su totalidad.

En la mesa al frente estaban tres máquinas de escribir y cincuenta pilas de papeles, esas pilas tenían un espesor que variaba entre uno y seis centímetros.

Él explicó que todo el material había sido mecanografiado tan rápido como pudo cargar papel en las máquinas.

Contenía todos los procedimientos que deberán seguirse durante el juzgamiento, así como los antecedentes históricos de casos similares juzgados en el pasado.

Cuando el sacerdote le preguntó cuál era la aceptación de sus servicios entre los abogados, dijo que ellos simplemente quedan encantados de hacer uso de sus servicios debido a los excelentes resultados obtenidos.

Y cuando el sacerdote le preguntó qué cantidad de dinero su trabajo representa, Julián respondió que envolvía varios miles de dólares.

Al hacer mención de salir, nos invitó a volver a ver a los espíritus trabajando cuando estuviéramos en el edificio y él ocupado con su proyecto.

El sacerdote repitió su petición de que nos pusiéramos de acuerdo para ser iniciados en el culto de ellos. Mi amigo Rolando estuvo de acuerdo, pero yo no podía.

Lo siento, no le puedo dar esa respuesta de inmediato -le dije.- En una semana, daré una respuesta definitiva. Sin saber en ese momento, que fue la última vez que dije adiós al sacerdote satanista y entonces fui para casa.

Cuando me acosté esa noche, no podía conciliar el sueño. La idea de ser iniciado en un culto satánico daba vueltas en mi mente.

¿Debería continuar con aquello, o no? Las experiencias de unos pocos meses antes, desfilaron delante de mí y llenaban mi mente con muchas preguntas sin respuesta, relacionadas con las fuerzas del bien y del mal.

Incluso al haber descubierto hechos sorprendentes acerca de lo sobrenatural, tuve la sensación de que había mucho más envuelto aparte de lo que ya había visto.

Me di cuenta de que no podía confiar en todo lo que los espíritus demoniacos habían declarado sobre la injusticia de Dios en su trato con ellos.

¿Dónde sería posible encontrar la verdad? "Ciertamente no en las iglesias cristianas”-pensé-, porque ya habría oído algo al respecto.

En perplejidad, sentí que de alguna manera necesitaba de ayuda para tomar una decisión inteligente, y un sentimiento casi abrumador de incapacidad me hizo exclamaba en voz alta:

"¡Si hay un Dios en el cielo que se preocupa por mí, que me ayude!" Poco después de hablar estas palabras, me acomodé para un lado y me dormí.

Lo siguiente que recuerdo es que la alarma sonó. Ese jueves por la mañana, fui al trabajo envuelto en mis pensamientos.

Poco después de haberme encontrado con Rolando y haber frecuentado a las sesiones espiritistas, comencé un nuevo trabajo al que solicité un tiempo antes.

Esto significa que tuve que aprender un oficio, el de bordador, en una empresa que se especializaba en este tipo de servicio ofrecido a las industrias de confección en Montreal.

Mientras trabajaba en mi máquina de bordar, no podía dejar de pensar en la decisión que tomaría en una semana.

El viernes al mediodía había llegado a una conclusión de que no tenía más remedio que seguir adelante con la iniciación.

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