Don

Objeto concreto o favor especial que se da a una persona sin que ésta lo ganara. Varios términos se traducen por "don" en la Biblia, que originalmente tal vez tuvieron diversos matices de significado, de los que ya no tenemos un conocimiento exacto, aparte del que pudiera surgir del contexto.

Los padres daban dones a sus hijos (Génesis 25:6), como dotes a las hijas (1 Reyes 9:16), y un regalo de casamiento que el novio le daba al padre de la novia (Génesis 34:12; Exodo 22:17; etc.).

Dar regalos era un método de expresar alegría y buena voluntad (Ester 9:22), y se llevaban ofrendas al altar del templo como parte de la adoración (Mateo 5:23, 24; Lucas 21:1).

El don supremo de Dios a los hombres es su Hijo. Mediante él se salvan y se santifican los hombres (Juan 3:16; 1 Corintios 1:30).

El Espíritu Santo también es uno de los dones especiales de Dios (Juan 14:16, 26; 16:7-11; Hechos 2:38) y mediante el Espíritu vienen los "dones espirituales": sanidad, milagros, profecía, lenguas, capacidad de enseñar, y -el mejor de todos- el amor (1 Corintios del 12 al 14; compárese con Romanos 5:5).

Mediante el Espíritu también vienen la fe, el gozo, la paz, la paciencia, la benignidad, la bondad, la mansedumbre, la templanza (Gálatas 5:22; Efesios 2:8).

Los dones de Dios para nosotros, sean temporales o espirituales, se resumen adecuadamente en las palabras del apóstol: "Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto" (Santiago 1:17).