Obispo

griego: epískopos, "supervisor", "el que supervigila".

Como se lo usa en el Nuevo Testamento, este término generalmente se refiere a la persona que sirve como "supervisor", "superintendente" o "guardián" de una iglesia.

Una vez (1 Pedro 2:25) se lo usa para Cristo como guardián de las almas. Los "guardianes" o "supervisores" de Hechos 20:28 son llamados "ancianos" (griego presbúteros) en el versículo 17.

Tal posibilidad de intercambiar los 2 términos está documentado por Crisóstomo (Aprox 407 d.C). El afirma que en tiempos antiguos los ancianos eran llamados supervisores (u obispos) de Cristo.

Clemente de Roma, que vivió en el siglo I d.C., parece confirmar esto.

Los requisitos de carácter y los deberes de los obispos están claramente descriptos en 1 Timoteo 3:2-7.

Un examen de sus obligaciones muestra que originalmente no tenían las prerrogativas que más tarde asumieron algunos que ocuparon esos cargos.

Véase Anciano.

Bibliografía: Crisóstomo, Primera homilía sobre la epístola a los Filipenses 1, en Migne, Patrología griega, Título 62, Columna 183; Clemente de Roma, La primera epístola de Clemente a los corintios, Capítulo 44.