Zacarías

(heb. Zekaryâh[û], "Yahweh ha recordado [se acuerda de mi]" o "recordado por Yahweh"; nombre que aparece en un sello heb. antiguo y en una pesa en la que figura una inscripción; aram. Zekaryah; gr. Zajarías).

1. Decimoquinto rey del reino norteño de Israel, si tomamos en cuenta a Tibni.* Era hijo de Jeroboam II, y con él la dinastía de Jehú llegó a su fin (2 R. 10:30), cuando fue asesinado en Ibleatn por Salum después de un breve reinado que apenas duró 6 meses (c 753-752 a.C.; 14:29; 15:8-12).

2. Abuelo materno del rey Ezequías de Judá (2 R. 18:1, 2; 2 Cr. 29:1).

3. Descendiente de Rubén y jefe de la tribu (1 Cr. 5:7).

4. Hijo de Meselemías, un levita coatita; sirvió como portero del santuario durante el reinado de David (1 Cr. 9:21, 22; 26:2) y era un astuto consejero del monarca (26:2, 14).

5. Benjamita de Gabaón, hijo de Jehiel (1 Cr. 9:35, 37); tío abuelo del rey Saúl. Véase Zequer.

6. Levita del 2º orden empleado por David: primero para el traslado del arca a Jerusalén (1 Cr. 15:18, 20), y más tarde para servir delante del arca del Señor (16:5); posiblemente sea el mismo a que se refiere Zacarías 8.

7. Sacerdote que tocaba la trompeta cuando se trasladaba el arca a Jerusalén durante el reinado de David (1 Cr. 15:24).

8. Hijo de Isías, levita coatita, de los días de David (1 Cr. 24:25); posiblemente el mismo a que se refiere Zacarías 6.

9. Levita merarita, hijo de Hosa; David lo empleó como portero (1 Cr. 26:10, 11).

10. Hombre cuyo hijo Iddo fue el jefe de los manasitas de Galaad durante el reinado de David (1 Cr. 27:21).

11. Príncipe nombrado por el rey Josafat para enseñar la ley en las ciudades de Judá (2 Cr. 17:7).

12. Levita gersonita, de la familia de Asaf, e hijo de Benaía. Su hijo Jahaziel animó al rey Josafat a combatir contra Moab (2 Cr. 20:14, 15).

13. Hijo del rey Josafat de Judá (2 Cr. 21:2).

14. Hijo de Joiada y sumo sacerdote durante el reino de Joás de Judá. Cuando se generalizó la apostasía en Judá después de la muerte de su padre Joiada, el Espíritu Santo impulsó a Zacarías para que reprendiera a la nación por sus transgresiones.

Esto provocó tal resentimiento en ciertos círculos y enojó al rey de tal manera -a quien quizá se lo censuró personalmente- que éste mandó apedrearle en el atrio del templo (2 Cr. 24:20-22).

Este es sin duda el Zacarías a quien se refirió Jesucristo 2 siglos después en su famosa declaración acerca de la sangre de los justos derramada en la tierra, "desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que murió entre el altar y el templo" (Lc. 11:50, 51).

Zacarías, hijo de Joiada, es la única persona de ese nombre mencionada en la Biblia como asesinada en el templo. La muerte de Abel aparece en el primer libro de las Escrituras hebreas, y el martirio de Zacarías en el último; de allí que las palabras de Cristo, "desde" y "hasta", tenían la intención de cubrir todo el ámbito del AT.

El hecho de que a Zacarías se lo llame "el hijo de Berequías", en el pasaje paralelo de Mt. 23:35, plantea un problema, porque el bien conocido profeta Zacarías, que vivió y trabajó después del exilio en los días de Zorobabel, sí era hijo de Berequías.

Algunos tratan de solucionar el problema afirmando que las palabras "el hijo de Berequías" de Mt. 23:35 no forman parte de la declaración de Jesucristo, sino que son una frase equivocada añadida posteriormente por algún escriba cuando copió este pasaje.

Pero ésta no es la única explicación posible del caso. En hebreo, "hijo" a menudo significa nieto o descendiente; el mártir Zacarías bien podría haber sido llamado hijo* tanto de Joiada como de Berequías si estaba en la línea de ambos. Véanse Berequías 8; Zacarías 19.

15. Consejero del rey Uzías de Judá; su consejo le produjo prosperidad al monarca mientras siguió las indicaciones de su asesor (2 Cr. 26:5).

16. Levita de la casa de Asaf; le ayudó al rey Ezequías a limpiar el templo (2 Cr. 29:13).

17. Levita coatita, capataz de los obreros que reparaban el templo durante el reinado de Josías (2 Cr. 34:12).

18. Importante funcionario del templo, probablemente sacerdote, durante el reinado de Josías (2 Cr. 35:8).

19. Profeta, hijo de Berequías y nieto de lddo (Esd. 5:1; Zac. 1:1; es muy probable que naciera en Babilonia), autor del libro que lleva su nombre. Tal como Jeremías y Ezequiel, muy posiblemente fuera a la vez sacerdote y profeta.

Se llega a esta conclusión porque pertenecía a la casa de lddo, y un importante sacerdote que llevaba ese nombre regresó con Zorobabel a Palestina (Neh. 12:1, 4). También es posible que Zacarías 28 (véase más abajo) haya sido descendiente del profeta Zacarías.

El libro contiene mensajes dirigidos a Zorobabel, el jefe político de la nación; a Josué, el sumo sacerdote; y al pueblo en general, pero da poca información acerca del autor.

Fue contemporáneo del profeta Hageo (Hag. 1:1; Zac. 1:1), junto a quien desempeñó un importante papel en la tarea de estimular a los judíos que habían regresado para que reanudaran la construcción del templo y lo terminaran (Esd. 5:1, 2).

20. Miembro de la familia de Paros. Regresó a Jerusalén bajo la conducción de Esdras, acompañado de 150 hombres miembros de su familia (Esd. 8:3).

21. Miembro de la familia de Bebai. Regresó a Jerusalén, en días de Esdras, en compañía de 28 hombres miembros de su familia (Esd. 8:11).

22. Hombre importante que envió Esdras para que indujera a los levitas y los servidores del templo a regresar con él a Jerusalén (Esd. 8:16).

23. Miembro de la familia de Elam; se había casado con una mujer extranjera en días de Esdras (Esd. 10:26).

24. Jefe de los levitas, o sacerdote, que le ayudó a Esdras en la lectura de la ley (Neh. 8:4).

25. Hijo de Amarías, de la familia judía de Fares (Neh. 11:4).

26. Hijo de Siloni (Neh. 11:5).

27. Sacerdote, hijo de Pasur y padre de Amsi (Neh. 11:12).

28. Sacerdote, cabeza de la casa de Iddo en días del sumo sacerdote Joiacim (Neh. 12:16); tal vez fuera un descendiente de Zacarías 19, el profeta.

29. Levita, hijo de Jonatán, de la casa de Asaf. Dirigió a un grupo de músicos durante la dedicación del muro de Jerusalén en días de Nehemías (Neh. 12:35, 36).

30. Sacerdote que tocaba la trompeta durante la dedicación del muro de Jerusalén en días de Nehemías (Neh. 12:41).

31. Hijo de Jeberequías. Fue uno de los testigos que figuraban en una tablilla escrita por Isaías (ls. 8:2).

32. Padre de Juan el Bautista (Lc. 3:2), un sacerdote que pertenecía a la clase de Abías. Vivía en una ciudad ubicada en la región de las colinas de Judea con su esposa Elisabet (1:5, 39, 40).

Se los describe como un matrimonio de edad, sin hijos, y se dice que "ambos eran justos delante de Dios, y andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor" (vs 6, 7).

En una ocasión, cuando la clase a la que Zacarías pertenecía estaba prestando servicio en el templo, se lo eligió para que ofreciera el incienso (Lc. 1:9). Mientras cumplía sus obligaciones, una gran multitud se encontraba rindiendo culto afuera (v 10).

De repente se le apareció el ángel Gabriel, de pie junto al altar del incienso (vs 11, 19). Zacarías tuvo miedo, pero el ángel lo calmó y le informó que sus oraciones habían sido oídas: tendría un hijo al que le daría el nombre de Juan (vs 12, 13).

El niño no debía beber bebidas fuertes, y sería lleno del Espíritu Santo desde su nacimiento. Su obra especial consistiría en "preparar al Señor un pueblo bien dispuesto" (v 17).

Zacarías dudó de que esto fuera posible, ya que tanto él como su esposa eran personas de edad avanzada (v 18), por ello Gabriel le anunció que quedaría mudo hasta que la predicción se cumpliera (v 20).

Al salir del templo Zacarías trató de explicarle a la gente inquieta por qué se había demorado tanto (vs 21, 22). Esta comprendió "que había visto visión en el santuario". Cuando terminó su período de servicio regresó a su casa (v 23), y siguió mudo hasta después del nacimiento del niño. Véase Abías 9.

Cuando llegó el momento de circuncidar al bebé, los vecinos y parientes decidieron que debería llevar el nombre de su padre, pero su madre dijo que debía llamarse Juan.

Consultado Zacarías, quien todavía estaba mudo, escribió "Juan" en una tablilla (vs 59-63). Entonces su lengua se soltó, "habló bendiciendo a Dios" (v 64) y profetizó acerca de la obra que haría su hijo, a quien se llamaría "profeta del Altísimo" (vs 67-79).

Como resultado del incidente, difundido por casi toda Judea, muchos conocieron a Juan y se preguntaban qué le depararía el destino (vs 65, 66).